lunes, 3 de marzo de 2014

Introducción a la selección de inversiones.

Por inversión entendemos la aplicación del ahorro a la adquisición de bienes con la finalidad de obtener de ellos una rentabilidad.

La rentabilidad de una inversión se mide comparando el beneficio con el volumen de la inversión. 

De este modo, cuanto mayor sea el beneficio para un determinado volumen de inversión, mayor será la rentabilidad. 

Y para un mismo nivel de beneficio, la rentabilidad será mayor cuanto menor sea la inversión necesaria.

              BENEFICIO
  r = ------------------------
              INVERSIÓN

El beneficio de una inversión se obtiene por diferencia entre los ingresos derivados de la inversión y los costes necesarios para obtener dichos ingresos.

BENEFICIO = INGRESOS - COSTES

Tan importante como el flujo de renta (ingresos y gastos) en una inversión, es el flujo de tesorería. El flujo de tesorería de una inversión viene determinado por la corriente de cobros y pagos, que no tienen que coincidir en el tiempo con los ingresos y gastos respectivamente.

Los métodos de evaluación de inversiones son criterios que permiten elegir la mejor inversión.

La selección de inversiones es un proceso que requiere, en primer lugar, una evaluación de alternativas, y, en segundo lugar, la comparación de dichas alternativas. Una vez evaluadas y comparadas se procede a la selección.

Básicamente, los métodos de evaluación de inversiones se clasifican en estáticos y dinámicos, según que el factor tiempo se considere o no como una variable a tomar en consideración.

Los dos métodos estáticos más importantes son el plazo de recuperación (Pay Back) y el flujo neto de caja (FNC). Al no tener en cuenta el valor del dinero en el tiempo, presenta el inconveniente de su inexactitud.

Método del flujo neto de caja (FNC)

El método del flujo neto de caja (FNC) se limita a calcular la diferencia entre la suma de cobros y la suma
de pagos derivados de la inversión. Dentro de los pagos se incluye el desembolso inicial por la inversión.

FNC = ΣCOBROS −ΣPAGOS

Solo se tomarán en consideración, desde un punto de vista económico-financiero, aquellas inversiones cuyo flujo neto de caja sea positivo. Cuando se trata de elegir entre varios proyectos de inversión, será más favorable aquel que tenga el mayor flujo neto de caja, siempre que sea positivo.

 

En este ejemplo, la mejor inversión es la representada por el proyecto (A) ya que presenta el mayor flujo neto de caja.

El método del flujo neto de caja solo indica si la inversión es interesante o no, pero no permite medir la
calidad de la inversión. 


Para eliminar este inconveniente se procede a calcular la rentabilidad sobre la base del FNC, lo que proporciona un índice relativo que permite la comparación:

                   FNC
   r = ------------------------
              INVERSIÓN

 


Método del plazo de recuperación (PR)

El método del plazo de recuperación (PR) o pay back mide el tiempo necesario para recuperar la inversión efectuada. De este modo, cronológicamente se han de ir sumando cobros y restando pagos hasta que se alcance la inversión efectuada. Este método no es útil para valorar inversiones aisladas salvo que se haya establecido un plazo máximo de recuperación.

En el caso de que se trate de comparar varios proyectos, será más favorable aquel que tenga un menor
plazo de recuperación.



El mejor proyecto es el B, ya que permite recuperar la inversión en un plazo menor, concretamente en el segundo periodo.

Este método tiene el inconveniente de que ignora lo que ocurre después del periodo en el que tiene lugar la recuperación de la inversión.

En el caso de introducir la simplificación de suponer constantes los flujos netos de caja, el plazo de recuperación se puede obtener de la siguiente expresión:

                 INVERSIÓN
  PR = ------------------------
                      FNC


La principal diferencia de los métodos dinámicos frente a los estáticos se encuentra en la distinta valoración dada a los flujos financieros derivados del proyecto de inversión en función del momento en que se hayan generado. De este modo, dos cobros, o dos pagos, del mismo importe que tengan lugar en distintos momentos a lo largo de la vida la inversión no son indistintos a efectos de valorar el proyecto. En definitiva, los métodos dinámicos tienen en cuenta el factor tiempo en la valoración de los capitales financieros.

Los métodos dinámicos más profusamente utilizados en la evaluación de inversiones son el valor actual neto (VAN) y la tasa interna de rentabilidad (TIR).

Método del valor actual neto (VAN)

El método del valor actual neto calcula la suma aritmética de los flujos financieros de la inversión, previamente actualizados a una tasa determinada.

Para actualizar los cobros y pagos será necesario definir una tasa de actualización, siendo este su principal inconveniente. Esta tasa de actualización es la rentabilidad mínima exigida por el inversor.

 
La inversión más favorable será aquella que proporcione el mayor valor actual neto.

Se puede calcular el índice de rentabilidad asociado a cada VAN en función de la inversión requerida.

                    VAN
   r = ------------------------
              INVERSIÓN

Dos proyectos de inversión (A y B), que requieren unos desembolsos iniciales de 100 euros y 50 euros
respectivamente, presentan las siguientes previsiones de cobros y pagos:



Como se puede comprobar, el proyecto B tiene un VAN superior al del proyecto A y en consecuencia aquel es preferible.

Método de la Tasa Interna de Rendimiento (TIR)

La tasa interna de rendimiento (TIR) de una inversión se define como la tasa de actualización que anula el valor actual neto de la misma.

En definitiva, la TIR proporciona la rentabilidad intrínseca del proyecto de inversión, la cual habrá de compararse con la rentabilidad mínima exigida al proyecto de inversión. Consecuentemente, el proyecto preferible será aquel de genere la TIR más elevada, siempre que supere la rentabilidad mínima exigida.

El cálculo de la TIR se efectúa a partir de la siguiente expresión:
 
Dos proyectos de inversión (A y B), que requieren unos desembolsos iniciales de 100 euros y 50 euros
respectivamente, presentan las siguientes previsiones de cobros y pagos:





Si la rentabilidad mínima exigida por el inversor fuese, por ejemplo, el 35%, solo le interesaría la inversión B, ya que es la única que tiene una rentabilidad superior al 35%.

Estos análisis podrían complicarse aún más teniendo en cuenta por ejemplo la inflación. Sin embargo como aproximación permite hacerse una idea de los principales métodos para la selección de inversiones.

Videotutorial en excel:Selección de inversiones