jueves, 20 de febrero de 2014

Director Financiero, Controller y Tesorero.

Dentro de la organización empresarial podemos destacar al Director Financiero.

Por una lado, esta figura depende del más alto nivel dentro de la empresa y por otro controla las dos grandes subdivisiones del departamento financiero: Tesorero y Controller.

El Director Financiero propone las políticas que van a configurar la estructura financiera (PASIVO)  y por tanto la política de inversión (ACTIVO) de la empresa. Tambien es su competencia proponer la política de dividendos a seguir.

El Tesorero tiene atribuida competencia sobre el Pasivo. Será responsable de las funciones relacionadas con la obtención de fondos. A groso modo, se pueden destacar:

  • Gestión de flujos de caja.
  • Obtención y gestión de los fondos de la empresa, relacionandose con entidades financieras, estableciendo condiciones de los préstamos y lineas de financiación, etc...
  • Elaboración del presupuesto de tesorería de la empresa.
  • Inversión de los excedentes de la empresa para evitar la existencia de recursos ociosos.
  • Establecimiento y control de la politica de creditos a clientes.
  • Contratación y gestión de los seguros de la empresa.
 El Controller tiene atribuida competencia sobre el Activo. Será responsable de las funciones relacionadas con la aplicación de los fondos obtenidos. Sin ser exhaustivos, se pueden mencionar:

  • Análisis económico y financiero de las inversiones que realiza la empresa, estableciendo las nuevas inversiones que se han de realizar.
  • Elaboración y control de la planificación financiera, estableciendo e integrando los distintos presupuestos.
  • Contabilidad tanto interna (de costes) como externa (financiera).
  • Elaboración de los estados financieros.
  • Relaciones con Hacienda Pública.

Se trata por tanto de funciones contrapuestas pero a la vez complementarias.

Mientras que el objetivo específico del Tesorero es minimizar el coste de capital para un determinado riesgo financiero, el del Controller es maximizar la rentabilidad del activo para un determinado riesgo financiero.

Ambos contribuyen a la consecución del objetivo financiero: Expansión rentable y financieramente saneada de la empresa, como uno más de los objetivos generales de la empresa.


Fuente: Introducción a las finanzas empresariales (Pilar Gómez Fdez-Aguado y otros)



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