martes, 25 de febrero de 2014

Análisis de Balances I.

El objeto del análisis de balances (también denominado análisis contable y análisis de estados financieros) es investigar y emitir un juicio sobre los efectos de las decisiones pasadas que han conducido a la empresa a su situación actual.

Para llegar a esta apreciación, el análisis de balances se sirve de unas técnicas específicas que, aplicadas sobre la información y los datos que suministran la Contabilidad Financiera (o externa) y la contabilidad de costes (o interna), permiten interpretar la situación que trata de reflejar un balance, una cuenta de resultados u otro estado financiero.

Es necesario precisar también que el análisis de balances puede centrar su atención sobre distintos aspectos de la situación de la empresa (composición patrimonial, solvencia, y resultados y rentabilidad).

Cada uno de estos enfoques trata de analizar aspectos concretos de la empresa, pero solo un análisis integrado de todos ellos proporcionará una visión global de su situación económico-financiera.
 
Las técnicas habitualmente empleadas para interpretar la información de un balance y/o de una cuenta de resultados son básicamente:

a) Comparación, por diferencias absolutas, de masas patrimoniales.
b) Expresión de estados financieros en porcentajes verticales.
c) Expresión de estados financieros en porcentajes horizontales.
d) Cálculo de ratios.

En este artículo vamos a centrarnos en la comparación por diferencias absolutas de masa patrimoniales.

Diferencias entre masas patrimoniales

Esta técnica permite analizar el grado de equilibrio que existe entre las masas patrimoniales comparadas normalmente una de activo y otra de pasivo (en sentido amplio, es decir, patrimonio neto - PN- y pasivo en sentido estricto).

Para aplicarla, tanto el activo como el pasivo se agrupan en masas patrimoniales, comparando por diferencia las masas correlativas de activo y pasivo.

Además del cálculo numérico, esta técnica suele apoyarse en gráficos que proporcionan una imagen instantánea de la situación patrimonial de la empresa. Así, la situación patrimonial de la empresa puede ser la que refleja cualquiera de los siguientes gráficos:

a) Situación óptima o de estabilidad financiera máxima: aquella en la que el activo se encuentre financiado en su totalidad por recursos propios. Gráficamente, se representa como sigue:

 

Estas condiciones se suelen reunir en el momento de constitución de la empresa. Es lógico pensar que en dicho momento el activo se encuentre cubierto totalmente por recursos de la sociedad, pues aún no se han contraído obligaciones con terceros.

b) Situación financiera normal o de equilibrio financiero: aquella en la que la empresa ha ido desarrollando su actividad, y para financiarse ha recurrido al endeudamiento externo. Aparecen ya las obligaciones de pago, lo cual nos indica que ahora el activo estará cubierto por una combinación de recursos propios y ajenos. Gráficamente se representa de la siguiente manera:

 

En esta situación normal, se da la siguiente condición añadida: ACTIVO CORRIENTE > PASIVO CORRIENTE y en consecuencia: ACTIVO NO CORRIENTE < PN + PASIVO NO CORRIENTE

Esta condición será necesaria para que la situación esté equilibrada. En caso contrario se podría producir un desajuste entre financiación y la inversion.

c) Situación inestable o de desequilibrio financiero a corto plazo: aquella que define una típica situación de suspensión de pagos. Gráficamente se representa como sigue:

 

Si bien el activo sigue estando financiado por recursos propios y ajenos, las circunstancias ahora son bien distintas, pues se cumple que:  ACTIVO CORRIENTE < PASIVO CORRIENTE

Esto significa que parte del activo no corriente (inversion a largo plazo) se encuentra financiado con pasivo a corto, con el consiguiente desequilibrio que esto implica. Puesto que el pasivo corriente supera al activo de igual signo, la empresa se puede encontrar con dificultades para reembolsar sus deudas a corto.

d) Situación de quiebra: aquella en la que la empresa no cubre las deudas asumidas con la rentabilidad que obtiene de sus activos. Esto es consecuencia de la acumulación de pérdidas que conduce a la descapitalización. Se representa gráficamente del modo que sigue:




e) Situación de inestabilidad máxima: aquella en que el estado de la empresa ha empeorado tras la quiebra, llegándose al extremo de la desaparición total del activo (descapitalización total). Su representación gráfica es la siguiente:






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