miércoles, 19 de febrero de 2014

Función financiera: Maximizar el valor de las acciones.

La función financiera de la empresa, necesita de un objetivo que marque los criterios a seguir en la toma de decisiones de tipo financiero. No podemos ignorar que las empresas se ordenan hacia la consecución de un objetivo último, y ello nos lleva a admitir que el objetivo financiero de la empresa debe estar encauzado a la consecución del objetivo de la empresa.

La empresa necesita de un objetivo último para alcanzar el éxito, pues marcará la dirección hacia la que ha de encauzar sus esfuerzos.

Tradicionalmente se ha admintido la máximización del beneficio como el objetivo único al que se encaminan las empresas; no obstante, plantea serios problemas de medición. El beneficio es una variable muy discutible, porque por un lado es susceptible de manipulación por parte de la empresa y por otro porque la maximización del beneficio en un determinado periodo afectará de forma sustancial a la consecución de beneficios en periodos posteriores, lo que obliga a considerar el plazo en el cual lo va a conseguir, es decir, el muy largo plazo.

Otra tendencia, relativa al objetivo de la empresa, afirma que en ésta no existe un único objetivo, sino que la misma busca satisfacer los diferentes objetivos de los diversos grupos que interactúan en la misma (accionistas, directivos, clientes, proveedores, prestamistas, trabajadores, administración, etc.).

Independientemente de que la empresa persiga un objetivo único o que éste sea múltiple, hay que tener claro que el subobjetivo de la función financiera ha de colaborar a la consecución del objetivo u objetivos de la empresa.

Está admitido de forma general que el objetivo de la función financiera es la maximización del valor de las acciones, provocando el incremento de riqueza de los accionistas. La forma de medir la riqueza de los accionistas es mediante la valoración de las acciones que poseen, la cual, a su vez, se realiza mediante la valoración de la renta que estas acciones producen. Si la renta del accionista viene dada por los dividendos que las acciones le reportan, hemos de aceptar que éstos sólo se producirán en la medida que la empresa genere beneficios que permitan distribuir la mayor cantidad de dividendos posibles.

De esta manera, el objetivo de la empresa (maximización del beneficio) se verá satisfecho en la medida que las decisiones financieras vayan encaminadas a la maximización del valor de las acciones, y esto sólo se conseguirá si la medición del beneficio empresarial, consistente en la maximización del beneficio, se realiza en el horizonte temporal del largo plazo.

De igual forma, el objetivo financiero cosistente en la maximización del valor de las acciones se contrapone con los diferentes objetivos que los diversos grupos implicados en la emrpesa puedan perseguir. Si bien los accionistas conforman el grupo con mayor poder dentro de la empresa, éstos poseen una remuneración residual, ya que antes de que el accionista perciba el dividendo, producto del beneficio obtenido por la empresa, los demás grupos implicados habrán sido retribuidos previamente.


Fuente: Introducción a la finanzas empresariales (Antonio Partal Ureña y otros)

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